Nuestra Historia
Desde el Corazón de TelaCuento
TelaCuento nace de mi amor por el arte, la ilustración, las historias y la belleza de ser mujer. Como diseñadora de moda e ilustradora colombiana, creé la marca desde el deseo de ofrecer algo que sentía que hacía falta en la moda: piezas con significado, intención y alma.
Con una formación en diseño de moda y una pasión de toda la vida por la ilustración, busqué durante años prendas que se sintieran como arte. Al no encontrarlas, prendas que honraran el color, el trabajo artesanal y la feminidad sin concesiones, decidí crearlas yo misma. Cada pieza de TelaCuento comienza como una ilustración pintada a mano, inspirada en la naturaleza, los viajes, los recuerdos y las historias que construyen mi mundo interior.

De Nuestras Manos en Colombia a la Tuyas
TelaCuento se produce orgullosamente en Colombia, desde la selección de materiales hasta la última puntada. Trabajo en producciones pequeñas, lejos de la fabricación masiva, valorando la calidad, el cuidado y la durabilidad en cada paso del proceso.
Aquí nada se hace con afán y nada se desperdicia. Las telas sobrantes se transforman cuidadosamente en nuevos diseños, respetando cada material y asegurando que cada pieza lleve consigo una intención clara y consciente.

Quienes Cosen Nuestras Historias
Para dar vida a estas ilustraciones, trabajo de la mano con artesanas y mujeres creadoras en distintas regiones de Colombia, incluyendo comunidades Wayuu y mujeres mayores que ponen su experiencia y dedicación en cada detalle final de las prendas.
Estas colaboraciones se construyen desde el respeto, la confianza y el trabajo justo. Cada alianza se desarrolla exclusivamente para TelaCuento, preservando técnicas tradicionales mientras las llevamos a piezas contemporáneas y usables, guiadas por mis diseños.

Una historia creada con propósito
TelaCuento existe para mujeres que buscan algo más en lo que usan: más significado, más belleza y más cuidado. Cada pieza refleja mi compromiso con el diseño consciente, la producción ética y la creencia de que la ropa puede contar historias que valen la pena conservar.
Cuando usas TelaCuento, llevas puesta una historia.